Archivo de la categoría: LO SIMPLE POR ÉPOCAS

TITANIC, de James Cameron (1997)

Si existe una película que sirva para dirimir la simplicidad de un cinéfilo, ésa es Titanic. Con esto no quiero decir que todo simple deba disfrutar con la peli de James Cameron pero es muy distinta la postura de un amante del séptimo arte al que no le gusta y ya está a la de un gafapasta irredento que la ataca con sorna. Éste se burla y vocifera improperios no sólo contra el film en sí mismo sino también contra aquellos que disfrutan de su visionado. En el mejor de los casos el gafapasta enconado le dedica al fan de Titanic una mirada de condescendencia intelectualoide que no puede evitar. Dado que es imposible corregir la experiencia cinematográfica de nadie (y sería estúpido y arrogante el pretenderlo), no voy a tratar de convenceros de las bondades de la peli. Mi intención es, como siempre, realizar una apología light; quiero (more…)

LAWRENCE DE ARABIA, de David Lean (1962)

Hace unos días recordábamos al maestro David Lean como referencia fundamental del cine épico (junto al que podríamos situar a Cecil B. DeMille o William Wyler, por ejemplo) y como uno de los cineastas reverenciados por Steven Spielberg. Al redactar el avance del próximo film de este último, War horse, me percaté escandalizado de que todavía no había comentado ni uno solo de los maravillosos films de Lean; hoy voy a solucionar ese vergonzoso retraso sirviéndome de una de mis pelis favoritas: Lawrence de Arabia. Como siempre que me refiero a una de las cintas que me han hecho amar el cine lo haré de un modo brutalmente subjetivo, consciente de mi adoración superlativa por la cinta en cuestión y, por tanto, de mis excesos de enamorado. Bordeando lo lameculesco espero que quede espacio para que el texto sirva como apelación directa y a algunos os entren ganas de disfrutar de esta (more…)

Avance // CABALLO DE BATALLA (Steven Spielberg)

Repitiendo la estrategia basada en la combinación de un estreno de entretenimiento y otro “serio” que siguió en 1993 con Parque Jurásico y La lista de Schindler y en 1997 con El mundo perdido y Amistad, Steven Spielberg completará 2011 con el drama bélico Caballo de batalla. Dado que a Tintín en Estados Unidos no lo conocía ni el tato, el rey Midas de Hollywood ha decidido retrasar su estreno al otro lado del charco a las navidades, la época por excelencia de las cintas para toda la familia. Pero la cuestión está en que su apuesta para los Oscar importantes es Lee el resto de esta entrada

MALDITOS BASTARDOS, de Quentin Tarantino (2009)

Ver una peli de Quentin Tarantino es siempre una experiencia electrizante, un test a nuestra permisividad respecto de la fantasía y una invitación a sentarnos en la butaca del cine sin tomar demasiado en serio los criterios de racionalidad y lógica de los que hacemos uso en la vida real. Podría ponerme a hablar de la genialidad del autor norteamericano de un modo estrictamente analítico pero creo que Tarantino exige que se escriba sobre él del mismo modo que él rueda películas: desde la visceralidad del que ama el cine no sólo por la historia que presencia sino por la forma en que ésta nos es presentada. Hablando de aspecto formal, creo que no hay nadie más en la industria del cine actual -dejando a un lado a los hermanos Wachowski y a Malick- que cuide tanto la fotografía como el director de Malditos bastardos. Desde luego que este elemento está inserto dentro de todo un lenguaje propio que agrupa un mayor número de aspectos pertenecientes a la técnica cinematográfica, pero me gustaría destacar lo mucho que Tarantino trabaja ese concreto, olvidado hoy por gran parte de los cineastas (incluso por muchos de primera fila). Lee el resto de esta entrada

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, de George Lucas (1977)

La lucha del mal contra el bien es un principio argumental que se ha utilizado en el arte de la narración desde siempre. Sin embargo, la fórmula que eleva el relato al ámbito de lo sublime no es la que reduce su atractivo a un planteamiento puramente maniqueo. No pongo en duda el simple disfrute de las pelis con malos muy malos con cara de malos y de buenos muy buenos con cara de buenos -al que me adhiero con pasión- pero creo que cuando la complejidad del ser humano encuentra su eco en los personajes de un enfrentamiento entre el mal y el bien, desvestir a esas dos fuerzas de su absolutismo mejora el resultado obligatoriamente. Un buen ejemplo es la trilogía más reseñable de la historia del cine, STAR WARS, iniciada en 1977 con su primer título, La guerra de las galaxias. Con sus historias espaciales George Lucas hizo algo mucho más importante que cambiar la industria del cine: regaló a la imaginación de varias generaciones la gran aventura de su niñez. Lee el resto de esta entrada

TROPA DE ÉLITE, de José Padilha (2007)

Mis concienzudas exploraciones cinéfilas por Filmaffinity no han sido siempre fructíferas. Guiado por las votaciones que los ususarios le dan a las pelis de su base de datos he tropezado con infumables peñazos que me han hecho jurar por Han Solo que jamás volvería a hacer caso de las notas de la citada página web. A las dos horas traicionaba dicho juramento porque las evidencias me obligaban a reconocer que, de vez en cuando, la metodología mencionada me había servido para encontrar maravillosas joyas de lo simple. Una de las que hallé navegando a través del buscador de Filmaffinity es Tropa de élite, la mejor peli de acción de la pasada década. Jamás pensé que dicho honor correspondiese a un producto con el sello de “Made in Brasil”. La cinta de José Padilha narra la historia del capitán Nascimento, comandante de un escuadrón del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE), el Lee el resto de esta entrada

TIEMPOS MODERNOS, de Charles Chaplin (1936)

Sólo los intelectualoides coñazo son incapaces de reconocer que el paso del tiempo en el modo de hacer cine cambia las sensibilidades de las generaciones de cinéfilos que se suceden una tras otra. A los espectadores que se sientan hoy en las salas de cine les han relatado historias de una manera distinta a la de sus abuelos. No puede pretenderse de una sociedad más pausada que acostumbraba a consumir historias en formato libro y/o formato teatro que viese películas con el ritmo de edición o con la vertiginosidad de los movimientos de cámara a los que hoy estamos habituados. Somos hijos de una tradición cinematográfica bisnieta de aquella, por lo que los cánones audiovisuales de hace más de cincuenta años no suelen ser de nuestro gusto. Por resumirlo en una frase: El cine clásico nos resulta lento. Por eso es tan sorprendente ver Tiempos modernos en el siglo XXI y no aburrirse en transcurso de los 89 minutos que dura. Lee el resto de esta entrada

DESDE SITGES // ‘Poulet aux prunes’, el mejor film de 2011 (por ahora)

Todavía queda la recta final del año para que se estrenen las pelis con aspiraciones a los Oscar, Globos de oro, etc; pero lo que tengo muy claro a día de hoy es que el mejor film de 2011 que he visto se llama Poulet aux prunes (Pollo con ciruelas). La cinta de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, autores de la aclamada Persépolis, es el primer sobresaliente de 2011. Quizás ello se deba a algo que saben muy bien los profesores y es que, cuando se está calificando a los alumnos, el mismo examen puede ser un ocho, un nueve o un diez dependiendo del nivel del resto de los textos corregidos. Y el de este año esta siendo más bien flojillo. Independientemente de cualquier apreciación basada en el momento presente, creo que es innegable que Pollo con ciruelas conjuga los elementos cinematográficos clave con la exquisitez que define a las grandes historias. Lee el resto de esta entrada

(500) DÍAS JUNTOS, de Marc Webb (2009)

Muchos autores confunden la innovación estilística con el derrumbe de los principios esenciales del relato. Por ello, en lugar de ofrecer una historia fresca contada de un modo sorprendente acaban filmando idioteces confusas sin lógica ni ritmo dramático. Pero de vez en cuando surge un director que soprende al cinéfilo simple con una narración distinta, como sucedió hace un par de años con la estupenda (500) Días juntos. Lo inesperado de la llegada de dicha cinta lo multiplicaron las circunstancias que rodearon su estreno. En primer lugar, el momento en que desembarcó en las salas de cine: el verano. Lo habitual de la época estival es que la cartelera esté ocupada por blockbusters cada vez menos pensados para el cinéfilo simple y más enfocados al cinéfilo idiota. Como en verano es cuando la gente más gusta de acudir a los templos del séptimo arte los productos comerciales de menos calidad aguardan al calorcillo para Lee el resto de esta entrada

EN EL NOMBRE DEL PADRE, de Jim Sheridan (1993)

Cartel promocional de 'En el nombre del padre'.

Los cinéfilos más jovenes lo han tenido muy fácil con internet. Las páginas donde se comparten películas, los programas de descarga y las webs de cine ‘online’ facilitan el disfrute de films que no hemos podido ver por edad o por cualquier otra razón sin las ataduras de los horarios de la parrilla televisiva o los cines de reestreno. Aunque yo sea joven todavía, viví mi adolescencia cinematográfica sin la red de redes, por lo que mi búsqueda de títulos que ya no estaban de alquiler en los videoclubs se basó en la consulta de la programación de la tele. Una de las películas sobre la que estaba habituado a leer referencias en las revistas de cine era En el nombre del padre. Un domingo, sin previo aviso, me enteré por los anuncios de que la pasaban por la noche. Nunca olvidaré esas deprimentes sesiones previas al lunes, momento en el cual yo estaba pensando en lo que tenía que haber hecho para clase durante el fin de semana y que mi apretada agenda de tocarme las pelotas había impedido llevar a cabo. Lee el resto de esta entrada