Imprescindibles: STEVEN SPIELBERG

Steven Spielberg, en el rodaje de su primer film, 'Loca evasión'.

Hoy da el pistoletazo de salida una nueva sección en el blog. La idea se me ocurrió hace poco, cuando hablaba de cineastas que sólo con su nombre aseguran nuestra presencia en la sala de cine. Cada uno tendrá un listado de directores predilectos pero yo,  habiendo nacido en los ochenta,  soy cinematográficamente fruto de una infancia marcada por un autor en concreto: Steven Spielberg. Crecí viendo sus películas de aventuras y los primeros films que vi de temática seria fueron también suyos por lo que nadie me ha influido tanto como él y a él debo en gran parte mi amor por el cine. No he encontrado modo mejor de homenajearle que inaugurando la sección de Imprescindibles con su nombre.

Spielberg, ríe incrustado en las facuces del escualo mecánico utilizado en 'Tiburón'.

El rey Midas de Hollywood

La primera época del director norteamericano le granjeó el apelativo de rey Midas de Hollywood. Ya sabéis, el del cuento ese de un rey que tenía la capacidad de convertir en oro todo lo que tocase. Pero en la realidad del director esa capacidad se desarrolló con el tiempo, sin prisa pero sin pausa.Así, después de unos cuantos trabajos en televisión, Spielberg se estrenó en la gran pantalla con Loca evasión (1974), una entretenida ‘road movie’ entre la acción y la comedia con una recaudación aceptable para el tipo de producto que era. Fue su segundo film el que lo aupó a lo más alto de la taquilla mundial y lo instaló para siempre en el muestrario iconográfico de la historia del cine. Además de la obvia calidad artística del film y del exitazo comercial que significó, Tiburón cambió algo que a día de hoy es muy importante en la industria del séptimo arte. Su estreno el 20 de junio del 75 despertó la idea a los grandes estudios de programar los lanzamientos de sus ‘blockbusters’ en verano, hábito que se mantiene hasta hoy. Son inolvidables los terroríficos compases compuestos por John Williams para el ataque inicial del tiburón que, como Spielberg sólo había empezado a mostrar de lo que era capaz.

Harrison Ford se convirtió en estrella gracias a Indiana Jones.

No decepcionó el autor judío en su siguiente trabajo. Encuentros en la tercera fase (1977) fue el primero de los films sobre vida extraterrestre -cuestión que le obsesionaba de niño- de su carrera. Una peli entretenida y fantásticamente narrada que también triunfó en las taquillas. Pero el fracaso le estaba esperando a la vuelta de la esquina al treintañero Spielberg. Su incursión en la comedia con 1941, donde un pueblo costero norteamericano se prepara para un ataque aereo japonés durante la II Guerra Mundial, supuso un fiasco comercial y artístico. De hecho, Spielberg mismo recuerda que no esperaba gran cosa de la película durante el rodaje: “Cuando estás haciendo un film cómico y nadie se ríe en el set es que algo falla”.

Pero los genios tienen la capacidad de rehacerse porque su talento sigue siendo el mismo. Así, dos años después, se estrenó en los cines de todo el mundo una obra maestra del cine de aventuras: En busca del arca perdida. La ingeniosa historia del arqueólogo yanqui ideada por George Lucas devolvió a Spielberg al sendero del éxito en todas sus vertientes. Fue la película más vista de 1981 y la crítica aplaudió casi al unísono el revigorizante impulso que suponía para el género. Los dos niños bonitos de Hollywood habían creado un nuevo personaje que pasaría a la historia del cine, Indiana Jones.

Spielberg da instrucciones a una diminuta Drew Barrymore en el rodaje de 'E.T. El extraterrestre'.

En el 82 Spielberg estrenó la que fue y sigue siendo, una de sus películas más personales. La razón hay que buscarla en la infancia del director. Sus padres se divorciaron cuando era un niño y el alivio que el cine le proporcionó entonces lo plasmó un ya curtido Spielberg en E.T. El extraterrestre, que narra la historia de un niño que, tras la separación de sus progenitores, encuentra un nuevo amigo en un entrañable ser venido de otro planeta. Como el pequeño Elliott, el cineasta de Ohio encontraba consuelo imaginando historias fantásticas y leyendo cómics. Por supuesto, la película arrasó en los cines. Un par de años después llegó a las carteleras la segunda parte de la saga producida por Lucas, otra vez con Spielberg tras la cámara: Indiana Jones y el templo maldito, que dejó llenas de nuevo las arcas de la Paramount y a los espectadores más que satisfechos.

Cuando Stevie se empezó a convertir en Steven

La presencia en los Oscar de las pelis de Spielberg había sido siempre la presencia de los responsables de los efectos especiales, de su compositor, John Williams o la de la gente del departamento de sonido. Ello cambió con el primer film del director norteamericano que no hablaba de ciencia ficción, aventuras o acción: El color púrpura. En 1986 sorprendió a todos con una historia sobre marginalidad, pobreza, violencia, machismo y racismo que la Academia premió con once nominaciones, incluidas las de guión, director y película. No se llevó ni una sola de las estatuillas doradas. De hecho, El color púrpura tiene el récord de más nominaciones y menos Oscar de la historia del cine junto a Paso decisivo. Pese a este varapalo, la película funcionó muy bien en taquilla y se llevó el aplauso de la crítica y el público.

En el rodaje del segundo Indiana Jones (der. a izq.): Kate Capshaw (esposa de Spielberg), Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford.

En un número menor y en categorías menos importantes (6 en total) estuvo también presente en la noche de la alfombra roja el siguiento proyecto del cineasta yanki, El imperio del sol, que sin ser el exitazo que habían sido sus films anteriores continuó aumentando los ceros en la cuenta de Spielberg y le proporcionó muy buenas valoraciones artísticas. La historia de un hijo de diplomáticos británicos en China que lo pierde todo durante la invasión japonesa de China en 1941 sirvió para ver de nuevo al genio norteamericano acercarse a otro tema recurrente en su filmografía: la II Guerra Mundial. En el 89 volvió a conseguir cifras astronómicas con la tercera y magnífica parte de la saga que convirtió en estrella a Harrison Ford: Indiana Jones y la última cruzada. El enorme éxito de dicho film tapó el rotundo fracaso comercial y artístico de otra película que estrenó ese mismo año y que lo situaba en un nuevo género: el drama romántico. A pesar de ser decentemente entretenida, Always era una historia sin alma que no atrajo ni espectadores a la salas ni estrellitas a las páginas de crítica cinematográfica.

Cuando parecía que la época aventurera iba a quedar atrás, Spielberg dirigió en 1991 una cinta para toda la familia sobre el regreso de Peter Pan al país de Nunca Jamás. La crítica puso a caldo a Hook: El capitán Garfio pero las salas estaban repletas en todos los pases. “El director que no quiere crecer” le llamaron algunos pedantes de los más prestigiosos medios a causa de un proyecto que, desde la perspectiva que nos da el tiempo, considero injustamente minusvalorado. Entretenido, divertido y emocionante: todo lo que uno espera de un producto de sus características.

'La lista de Schindler' arrasó en los Oscar de 1994.

La etapa de madurez

En 1993 rodó dos obras maestras de muy distinto calado. La primera la estrenó en junio y se convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos: Parque Jurásico. La combinación de ciencia ficción y aventuras  junto a unos efectos especiales que revolucionarion la industria del celuloide ofreció al espectador un espectáculo como nunca antes se había visto en el cine. Sin embargo, lo mejor de Spielberg todavía estaba por llegar. Unos meses después se produjo el lanzamiento de un film que el cineasta de Ohio llevaba muchos años retrasando, pues no se sentía preparado. Como judío, Spielberg sentía la necesidad de hablar del Holocausto para contribuir al mantenimiento del recuerdo de los 6 millones de víctimas de su pueblo. Cuando se sintió lo suficientemente maduro artísticamente para afrontar una cuestión que lo tocaba tan íntimamente realizó La lista de Schindler. Al margen de su valor humano, el film es su obra más perfecta, la mejor que ha realizado hasta el momento. La Academia le concedió 7 Oscars, entre los que estaban el de Película y, por fin, el de Director.

Cuatro años después Spielberg intentó repetir la fórmula del año 93, pero el 97 no cumpliría las expectativas creadas. En verano llegó El mundo perdido: Jurassic Park, la segunda entrega de la saga dinosáurica que, si bien era un film entretenido que lo hizo aún más rico, estuvo por debajo del nivel de la anterior. La peli seria de ese año fue Amistad, que trataba el caso judicial de unos esclavos negros que se rebelaban contra sus captores norteamericanos durante la travesía a Estados Unidos. Lo tenía todo para ser una gran historia y no pasó de aceptable.

Spielberg explica una escena a los actores de 'Salvar al soldado Ryan'.

Pero el genio norteamericano es de los que fallan en rara ocasión. Al año siguiente volvió a asaltar las taquillas mundiales con Salvar al soldado Ryan otra obra más de su carrera ambientada en la II Guerra Mundial si bien fue la primera propiamente bélica. La descarnada brutalidad de su narrativa y la intensidad de cada escena no sólo fue un inconmensurable logro artístico sino también un nuevo modo de afrontar el género. Secuencias como la del desembarco o la batalla final convierten a la película, sin duda alguna, en una imprescindible obra maestra, no sólo del cine de guerra, sino del séptimo arte en general. Cabe reseñar que el segundo Oscar como director que tiene Spielberg le llegó con este film, injustamente derrotado en la categoría de Película por Shakespeare in love.

El experimental nuevo milenio

La década pasada fue el momento de desatarse  para Spielberg. Ya había conseguido todo lo que podía desear rodando algunas de las mejores películas de la historia y, además, las  más taquilleras. Era, pues, rico desde hacía tiempo y a eso ahora añadía su nuevo estatus de autor respetado. Los proyectos que dirigió a partir de 2001 son retos personales de riesgo artístico. El primero de ellos llegó en el año citado. A.I. Inteligencia Artificial le devolvió a la ciencia ficción pero dando un paso al frente respecto de sus incursiones anteriores en el género. El carácter futurista del relato buscaba una profundidad existencial que no llegó a alcanzar pese a poseer secuencias de enorme belleza cinematográfica. No entusiasmó ni a la crítica ni a un público que siguió respondiendo con generosidad a su director favorito.

Spielberg y Leonardo DiCaprio observan una de las grabaciones durante el rodaje de 'Atrápame si puedes'.

En la misma senda futurista estrenó en 2002 Minority Report, una fantástica película de acción y ciencia ficción definitivamente infravalorada que tuvo un taquillaje más que bueno pero que tampoco gustó mucho ni a críticos ni a académicos. Sin cambiar de calendario Spielberg se arriesgó de nuevo con una tragicomedia y el resultado fue, al menos, notable. Atrápame si puedes tuvo un aceptable taquillaje aunque dividió a la crítica. Algo incomprensible, tratándose de una sofisticadísima historia de tramposos con un guión maravilloso y una puesta en escena repleta de maestrría. Y qué decir de un reparto que enfrentaba a Leonardo DiCaprio con Tom Hanks.

En 2004 el rey Midas de Hollywood se volvió a atrever con la comedia y llevó a la gran pantalla la historia de un hombre atrapado en un aeropuerto por cuestiones diplomáticas, interpretado por un desternillante Tom Hanks. La terminal es un film ciertamente convencional pero exquisitamente contado, entretenido y repleto de momentos de humor de gran altura. De estructura simple y, por tanto, de estupendo resultado. Al año siguiente Spielberg estrenó otro de sus viejos proyectos, La guerra de los mundos. Aunque tuvo éxito en las taquillas, el impacto de su campaña publicitaria pronto se apagó. La crítica, otra vez dividida, alabó y machacó el film. Considerada por muchos como una de sus películas más flojas, al que escribe estas líneas le sigue sorprendiendo de ella la capacidad de su director para narrar historias que funcionen. No es, ni mucho menos, una obra maestra, pero es un buen film que creo se apreciará más con el paso del tiempo.

Los agentes del Mossad de 'Munich' tendrán una dura misión que cumplir.

También en 2005 Spielberg estrenó su película más polémica (la única, de hecho). Partiendo del asesinato de los atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich ’72, la historia sigue a un equipo del Mossad encargado de vengar la muerte de sus compatriotas. Munich, criticada con saña por israelíes y palestinos -sobre todo por los primeros- es una obra de muy alto nivel, genial en todos sus aspectos, aunque decidida por un clímax reflexivo poco cinematográfico que lastró su carrera comercial. Que no se confunda nadie; Spielberg ganó dinero como siempre pero no logró las grandes cifras de otras ocasiones. Sin embargo, sí fue nominado por la Academia aunque no logró finalmente el galardón. En definitiva, Munich es una pequeña maravilla en un nuevo género para el autor judío, el thriller político.

La nueva cinta se Sielberg, 'Caballo de batalla,' se postula ya como candidata a los Oscar 2012.

Su última peli sería mejor obviarla. No sé si sería la falta de entrenamiento de un Spielberg alejado hacía mucho tiempo del personaje pero Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) es una fantasmada de cuidado. Entretenida, desde luego -es imposible que este tipo haga algo aburrido- pero falta de alma, con un guión que raya lo cómico en su destarifado argumento y una ausencia de química entre los protagonistas que duele a los sentidos. El final es de traca y todo el film, en general, un autoinsulto de Spielberg y una burla a los que hemos crecido soñando con vivir las aventuras de Indy.

A pesar del último varapalo, siempre cabe la esperanza con un genio de la talla de Spielberg. Llegarán en breve la peli de Tintín y la apuesta del director yanki para los Oscar, Caballo de batalla, ambientado esta vez en la I Guerra Mundial. Y para el año que viene, el biopic sobre Lincoln con Daniel Day-Lewis, Joseph Gordon-Levitt y Tommy Lee Jones. ¡Menudo menú, simples cinéfilos!

PD: Adjunto los tráilers de mis pelis favoritas de Spielberg y el del estreno de finales de año, Caballo de batalla.

 

En busca del arca perdida ( en inglés)

 

E.T. El extraterrestre (subtitulado)

 

Indiana Jones y la última cruzada (en inglés)

 

Parque Jurásico (subtitulado)

 

La lista de Schindler (subtitulado)

 

Salvar al soldado Ryan (en español)

 

Munich (en inglés)

 

Caballo de batalla (en español)

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Acerca de davidsimple

Soy un joven valenciano licenciado en Periodismo. Mi pasión por el séptimo arte me ha llevado a comenzar esta aventura en el mundo blog.

Publicado el 7 septiembre, 2011 en NOTICIAS SIMPLES y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

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